El mercado del miedo

El mercado del miedo

Ciudad de México.-  El horror podría compararse con un objeto milagroso. Al convertirse en espectáculo (película, serie, programa de radio) este género multiplica el dinero hasta en 10 mil por ciento. Sucedió, por ejemplo, con la película Paranormal activity, que costó 11 mil dólares y generó 180 millones. En México, aunque en pesos, esa multiplicación es igual de generosa: Kilómetro 31 costó 20 millones y recuadó 119.





En un país donde el nivel de lectura sigue siendo precario, el libro de Juan Ramón Sáenz, Aquí se respira el miedo, vendió 50 mil ejemplares en su primer tiraje. En radio, el programa La mano peluda comenzó como un programa de una hora. Luego subió a dos. Ahora, teniendo el primer lugar de audiencia promedio en el valle de México, dura cuatro horas y está a punto de extenderse a sábados y domingos.





La explicación





México siempre se ha distinguido por tener una relación muy especial con la muerte y lo sobrenatural. Algo tan arraigado en la cultura mexicana se convirtió en un buen nicho comercial donde se generan tantos productos como la imaginación permite. Es así que proliferan programas de radio, televisión, películas y hasta festivales de cine, que día a día siguen ganando adeptos.





José Ángel Soto, coordinador del Área de Televisión en la Universidad Iberoamericana, dice que las series de terror no han tenido mucho impacto en el país porque a los televidentes no les gusta espantarse diario. En cambio con las películas ocurre lo contrario, pues la gente va una vez a la semana o al mes, y lo que busca es tener adrenalina y sentir el miedo conforme vaya avanzando.





En cuanto a los programas de radio paranormales, el experto asegura que éstos tienen un público muy devoto, ya que a la gente le gusta creer en las historias de fantasmas, vampiros o monstruos que al final es mucho más que el ser humano.





“En este caso hay una necesidad de satisfacer, a través del terror, la existencia de algo más; es completamente diferente al simple hecho de que a la gente le gusta espantarse”.





Rubén García Castillo, actual conductor de La mano peluda tiene su propia explicación: “Uno se acostumbra a vivir en la rutina, así que llega un momento en que se quiere investigar más allá de este plano. La mano peluda atrapa el interés de conocer qué hay después de la vida”.





El fundador del programa de radio (que mucho tiempo fue conducido por el fallecido Juan Ramón Sáenz) asegura que es primer lugar de rating en su horario. “El tema paranormal es el que mayor audiencia genera. La razón parece un misterio pero es simple curiosidad por lo desconocido”.



eluniversal.com.mx



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