Exponen fotografías de cuevas acantilado del municipio de madera

Exponen fotografías de cuevas acantilado del municipio de madera

Chihuahua, Chih..-  Ubicadas en lo alto de una montaña, en algún recóndito punto de la Sierra Tarahumara, muy lejos de zonas habitadas por el hombre, se encuentran y conservan las Cuevas Acantilado, en cuyo seno vivieron por cientos de años los Anazasi y los Apaches, quienes dejaron vestigios de su existencia mediante arte rupestre, casas habitación de hasta tres pisos de altura, silos para almacenar granos, vasijas de barro y de madera.

Allá donde los venados y los osos negros dominan la región, entre bosques de pinos, encinos y manzanilla, los antiguos pobladores encontraron las condiciones suficientes de seguridad y confort en las cuevas para desarrollar su cultura, legando para la posteridad valiosos vestigios que hoy en día fueron captados por la lente de Emanuel Avoscán. Estas Cuevas se encuentran en las serranías del municipio de Madera, dentro del Rancho El Embudo y el Rancho Huápoca.

Esta serie de imágenes forman parte de una exhibición fotográfica desarrollada con apoyo PACMYC, cuyo responsable es Salvador Gutiérrez Armendáriz, que será inaugurada el jueves 26 de mayo, a las 18.00 horas, en el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros, con entrada libre.



Esta es una invitación de Gobierno del Estado de Chihuahua y su Programa Chihuahua Vive en la Cultura, a través del Instituto Chihuahuense de la Cultura, la Unidad Regional Chihuahua de Culturas Populares y el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC), a través del Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros” de la Universidad Autónoma de Chihuahua.



Habiendo viajado con antropólogos canadienses para una videofilmación, Salvador Gutiérrez gestionó el apoyo PACMYC para realizar un viaje de quince días por tres regiones del municipio de Madera, donde encontraron valiosos vestigios arqueológicos a orillas del río Papigochi, en la Cueva de la Serpiente, Cueva del Águila, Cueva del Mirador.



Tomando el Rancho El Embudo como zona de referencia para iniciar un viaje de ocho kilómetros caminando hasta las cuevas más cercanas, como Cueva de las Jarillas y Cueva del Oso, en cuyo interior se encuentran edificios hechos con arquitectura de barro de hasta tres pisos de altura.

“Lo más significante fue en la Cueva de las Jarillas, donde existe un pozo de agua purísima, al cual se entra acostado por un túnel, donde apenas caben cuatro personas sentadas junto al manantial, vital líquido transminado a través de la roca viva”, afirmó Salvador Gutiérrez Armendáriz, responsable del proyecto PACMYC.



Comentarios